jueves, 19 de marzo de 2015

Mi Gato callejero (I)


En mi Camino de Vida los animales siempre han sido muy importantes.

Desde muy pequeña tuve un gran interés por ellos,  perros, gatos, caballos, como a casi todos los niños y niñas, me encantaba el contacto con los animales, y quería tenerlos en casa, conmigo,  aunque a mi madre no le gustara la idea y un día, siendo yo muy pequeña, creo que tendría entre 6 ó 7 años, apareció el primer animal importante en mi vida.

Estaba un día en el pequeño patio de casa de mis padres,  en un barrio de las afueras de la gran ciudad, en donde todo eran casitas unifamiliares de una o dos plantas y por cuyas terrazas y patios andaban muchos gatos callejeros que huían corriendo al ver a alguna persona cerca, cuando de repente salió de dentro del antiguo gallinero, ahora medio lavadero y medio trastero,  a través de la puerta rota de madera, un gato de esos llamados "gato común"  blanco y con rayas grises.   Yo al verlo me quedé paralizada sin saber que hacer, en el fondo un poco asustada porque nunca había tenido un contacto tan cercano con ningún gato.  
El "gato" en cuestión me miró y poco a poco se fue acercando hasta mi, que estaba parada como una estatua mirándolo fijamente,  hasta que llego a mi lado y empezó a rozarse contra mis piernas con su cabeza y su cuerpo,  ronroneado cariñosamente.  Entonces me di cuenta de que no me iba a hacer ningún daño y yo también lo empecé a acariciar cariñosamente con toda la confianza del mundo,  confianza y cariño que ya seguirían conmigo para siempre hacia todos los animales... gracias a mi primer encuentro con ese "gato".









No hay comentarios:

Publicar un comentario