jueves, 26 de marzo de 2015

Mi Gato Callejero (y III)

La Gata más buena del mundo

Fue pasando el tiempo y mi gatita MININA, se convirtió en mi mejor compañía durante las horas que pasaba con ella en el patio de casa.

Dentro del lavadero-trastero le coloqué una cajita de cartón a modo de camita para que estuviera mas cómoda para dormir y ella venia siempre por las noches cuando volvía de andar por el barrio como hacen los gatos callejeros. 

Un día cuando fui a verla por la mañana, la encontré con un montón de cositas pequeñas que se movían dentro de la caja.... y yo me asusté porque me pensé que eran ratones que se había traído de sus correrías.... la quise hacer salir de la caja, sin mirar bien dentro porque me daban miedo ver a los ratones.... y ella no se salía de la caja de ninguna manera..... hasta que al final me atreví a mirar bien y resultó que lo que yo creía ratones eran gatitos recién nacidos !!!



Ayyy señor....  que mal me supo todo lo que le había hecho para que saliera de la caja, y es que no la podía ver bien porque estaba en un altillo y me tenia que subir a una escalera para llegar hasta donde estaba la caja y ella dentro y nunca, nunca se volvió contra mi, ni me arañó, ni me bufó tan siquiera ni una vez.

A partir de ese día mi felicidad fue aún mayor.... tenia a mi MININA y además a sus gatitos !!!  Y estuve durante un tiempo encantada de la vida, jugando y cuidando de ella y de los gatitos.  Hasta que un día al levantarme y salir al patio, los gatitos no estaban...  le pregunté a mi madre y me dijo que mi padre se los había llevado lejos porque a ella no le parecía bien que estuviera tanto tiempo con los gatos... y a mi se me hundió el mundo !!!   Lloré, imploré y les rogué que por favor los volvieran a buscar a ella y a mi padre,  pero no hubo manera.   

Desde entonces cada vez que estaba con MININA en el patio, ella solo quería entrar en casa... desesperada, buscaba a sus pequeños y un día que mis padres no estaban, la dejé entrar para que lo comprobara por ella misma que los gatitos no estaban.... y ella entró y fue buscando por todos lados y yo le decía llorando, que no estaban... que no estaban, hasta que salimos las dos al patio otra vez y la abracé llorando durante mucho rato.

Ese fue de los episodios mas dolorosos que he vivido y solo era una niña... pero al mismo tiempo fue lo que mas me unió a mi gata MININA y por ende a todos los animales.  

Fue pasando el tiempo y yo estaba con ella todo lo que podía, aunque a veces le hacia pequeñas trastadas sin querer,  pequeñas travesuras de las que luego me arrepentí enormemente y otra vez ella nunca se revolvió contra mi, ni un arañazo ni un bufido, nada.... simplemente se marchaba, pero al poco tiempo siempre volvía....  hasta que llegó un día en que ya no volvió más. 
Claro pensareis, si le hacías tantas malas pasadas, normal que se fuera...  pues sí, se fue y yo me quedé supertriste y  supersola.

Pasó el tiempo, meses supongo y un día iba yo sola por la calle a comprar algo al colmado de la esquina cuando vi a MININA !!!  La llamé y vino hasta mi como siempre y se empezó a rascar con su cabecita y su cuerpo ronroneando otra vez como hacia siempre....  Ayyyy Minima, le decia yo.... mientras la acariciaba, Minina, que haces ?  Minina que te quiero mucho, donde estas ahora ?  Yo lloraba y ella ronroneaba....  Que me tengo que ir... Minina, que me esperan en casa,  ayyyyy te quiero mucho Minina y me marché,  dejándola allí en la calle, mirándome como siempre hacia, con sus ojos llenos de amor felino hacia mi.   Creo que ya no la volví a ver más... no estoy segura del todo,  pero esa escena de la calle la recuerdo con una nitidez como si la hubiera vivido hace pocos días y han pasado unos 50 años !!!

Te quiero Minina,  siempre te querré y te tendré presente en mi Corazón.


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